SANTO DOMINGO., 25 de abril 2013-¡Enhorabuena! hace cuatro días que inició esta tan esperada feria, en la que el libro es el principal protagonista, pero que también es plataforma de promoción para que otras expresiones culturales brillen con luz propia, ante la vista de los miles de visitantes que asisten a la más importante fiesta de la literatura nacional.
Al recorrer la feria, nos encontramos la Zona de Artesanía, en la que se le rinde un merecido tributo a la labor de los artesanos dominicanos, quienes, con gran ingenio y manos dispuestas, producen hermosas creaciones y forman parte de una gran industria que aporta al Producto Interno Bruto (PIB) de la economía nacional.
Numerosas casetas han sido ubicadas en el recinto ferial, atrayendo la atención, diariamente, de cientos de visitantes, quienes, seducidos por la belleza de las piezas, optan por comprar la de su predilección. Y no es para menos, ya que una muestra de la esencia taína, española y africana presente en nuestra cultura conforma la oferta del espacio.
La originalidad y la exaltación de los valores patrios son características preponderantes en esta área. Una muestra de esto son piezas que, a simple vista pueden parecer comunes, pero, al ver en ellas el rostro de Juan Pablo Duarte dibujado, inmediatamente se revela la intención de su creador en honrar al patricio en esta gran fiesta en la que se le rinde homenaje.
Y qué decir de los deliciosos postres que endulzan la vida de aquellos que deciden “darse una vueltecita” por este rincón artesanal en la Feria del Libro 2013. Hay para todos los gustos, con sabores que invitan a repetir esta agradable experiencia.
Sin lugar a dudas, la artesanía local ha ido en constante desarrollo y cada día el gobierno dominicano realiza ingentes esfuerzos para exaltar su valor y ofrecerle un espaldarazo, a través de su comercialización, tanto en el país como en el extranjero.